
- La regulación nacional limitará el uso de teléfonos y tabletas en educación básica, mientras que bachillerato y universidades tendrán esquemas diferenciados. Una consulta de la SEP recibió respuesta de 565 mil 396 docentes y 81% respaldó establecer reglas para el uso seguro y pedagógico de estos dispositivos.
Ciudad de México, 21 de septiembre de 2026. El uso de celulares y otros dispositivos digitales dentro de las escuelas tendrá nuevas restricciones a partir del próximo ciclo de aplicación de los lineamientos nacionales acordados por las autoridades educativas.
El secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, informó que el acuerdo fue construido en el Consejo Nacional de Autoridades Educativas (Conaedu) y contempla una restricción para primarias y secundarias. La propuesta forma parte de una discusión nacional sobre el impacto de las pantallas, las redes sociales y los dispositivos digitales en niñas, niños y adolescentes.
La información presentada por la SEP coloca el origen de la medida en una consulta realizada entre docentes de educación básica. De acuerdo con los datos oficiales, 565 mil 396 maestras y maestros respondieron el cuestionario y 81% manifestó su respaldo a contar con lineamientos y reglas para garantizar un uso seguro y con fines pedagógicos de estas tecnologías.
Atención, convivencia y conflictos derivados de redes sociales
Los resultados de la consulta también aportaron datos sobre las principales dificultades que el personal docente relaciona con el uso de celulares dentro de las comunidades escolares.
40% de los docentes consultados consideró que los celulares dificultan mantener la atención, mientras que 38% señaló que interrumpen las actividades escolares.
A esto se suma que 34% identificó un abandono de espacios de convivencia asociado con estos dispositivos y 38.7% advirtió que conflictos originados en redes sociales llegan al aula y a la escuela.
Otro de los planteamientos surgidos de la consulta fue la necesidad de establecer mecanismos de atención ante situaciones de riesgo. 51% de los docentes propuso protocolos específicos, además de una mayor colaboración con madres y padres de familia para acompañar el acceso de niñas, niños y adolescentes a las tecnologías.
Una regulación diferente para cada nivel educativo
El acuerdo no plantea una misma regla para todos los estudiantes.
En primaria y secundaria, la propuesta establece una restricción del uso de celulares y tabletas. Información posterior sobre el acuerdo señala que los estudiantes podrán llevar los teléfonos, pero deberán mantenerlos guardados durante la jornada escolar.
Para educación media superior, la decisión quedará en manos de cada institución, que deberá establecer las limitaciones correspondientes con el objetivo de promover un uso responsable, seguro y con fines pedagógicos.
En educación superior, el planteamiento cambia de una restricción directa a una política de formación para el uso responsable de las herramientas digitales, con énfasis en ciudadanía digital, ética y pensamiento crítico.
La diferencia entre niveles busca establecer reglas acordes con las características de los estudiantes y con las necesidades académicas de cada etapa educativa.
El debate comenzó antes de la prohibición
La discusión sobre los celulares no se limita al interior de las aulas. La propia SEP ha planteado que el debate debe considerar también el impacto de las redes sociales y los algoritmos en los hábitos y conductas de niñas, niños y adolescentes. En julio, Delgado señaló que el análisis debía apoyarse en evidencia científica y extenderse más allá de la simple regulación de los teléfonos dentro de las escuelas.
Durante agosto se realizaron foros regionales para discutir el impacto de las pantallas en las infancias, adolescencias y juventudes. La consulta a docentes formó parte de ese proceso y antecedió al acuerdo nacional entre las autoridades educativas.
El secretario de Educación Pública también señaló que el tema forma parte de una preocupación internacional. En su exposición mencionó debates regulatorios en otros países y procesos judiciales relacionados con el impacto de las plataformas digitales sobre menores de edad.
Publicación y periodo de transición
El acuerdo de Conaedu todavía requiere su formalización y publicación para convertirse en una regulación aplicable a las escuelas. Delgado planteó un periodo de 30 días posteriores a la publicación para informar a las comunidades escolares.
Durante ese plazo se prevén asambleas en las escuelas dirigidas a docentes, madres y padres de familia, con el propósito de explicar las nuevas reglas antes de su aplicación.
La información más reciente ubica la entrada en vigor en noviembre de 2026; la presidenta Claudia Sheinbaum informó posteriormente que la fecha será el 3 de noviembre, con la restricción para primarias y secundarias.
El cambio, por tanto, no implica únicamente retirar los teléfonos de las aulas. El acuerdo abre una discusión más amplia sobre el papel de la tecnología en el sistema educativo: desde los límites para su utilización durante la jornada escolar hasta la formación de estudiantes capaces de utilizar dispositivos y redes sociales con criterios de seguridad, responsabilidad y pensamiento crítico.
La medida tendrá como punto de partida los planteles de educación primaria y secundaria, mientras que los niveles medio superior y superior conservarán esquemas diferenciados de regulación.

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