
Toluca, Estado de México, 11 de septiembre de 2024. El 28 de octubre de 1810, Toluca fue testigo de un momento histórico clave en el desarrollo de la Guerra de Independencia. Entre aclamaciones, Miguel Hidalgo y su ejército, compuesto por alrededor de 80 mil personas, ingresaron a la ciudad, proveniente de Atlacomulco. Este enorme contingente, que avanzaba con el objetivo de liberar a México del dominio español, hizo su entrada por la avenida que hoy se conoce como Independencia, marcando un hito en el camino hacia la capital del virreinato.
Al día siguiente, el 29 de octubre, el ejército insurgente cruzó por la localidad de Santa Ana Tlapaltitlán, transitando por lo que entonces era el Camino Real, hoy calle Federación, dirigiéndose a Metepec, hasta llegar a la Hacienda de Atenco. Aunque la ciudad no representaba un objetivo militar crucial en ese momento, su ubicación estratégica la convirtió en un lugar de paso obligado en la marcha hacia la Ciudad de México.
Durante su breve estancia en Toluca, Hidalgo logró reclutar principalmente a grupos indígenas, que se sumaron a las filas de su ejército. A pesar de las limitadas adhesiones, su paso por la región dejó una profunda huella en la memoria histórica de la ciudad. En esos días, Toluca presenció no sólo el avance militar, sino también el fervor popular que acompañaba al movimiento insurgente, simbolizando la esperanza de una nación que comenzaba a forjar su propio destino.
El trayecto de Hidalgo y sus seguidores por Toluca fue un recordatorio del alcance de la lucha independentista, que ya resonaba en todo el territorio. Aunque breve, su paso marcó un episodio importante en la lucha por la emancipación, dejando tras de sí un legado de resistencia que, con el tiempo, se conmemoraría en las calles que hoy llevan los nombres de aquel trascendental momento en la historia de México.

+ There are no comments
Add yours