
México, 29 de febrero de 2024. Más de 100 palestinos perdieron la vida y cientos resultaron heridos por disparos del ejército israelí, que abrió fuego contra una multitud que se agolpaba para recibir ayuda humanitaria en la Franja de Gaza. El Ministerio de Salud de Hamas, que controla el enclave costero, calificó el hecho de «masacre» y denunció la «brutalidad» de Israel.
Según testigos y fuentes médicas, miles de personas se habían congregado en la calle Al Rashid, cerca de una rotonda en el oeste de la Ciudad de Gaza, donde se esperaba la llegada de un convoy de camiones con alimentos, agua, medicinas y combustible. Los soldados israelíes, que custodiaban el convoy, dispararon contra los palestinos que se acercaron a los vehículos, provocando una estampida y una escena de pánico y horror.
El portavoz del Ministerio de Salud de Hamas, Ashraf Al Qudra, informó que el número de muertos por la «masacre» ascendió a 104 y el de heridos a 760, la mayoría de ellos por impactos de bala. Entre las víctimas mortales hay mujeres, niños y ancianos, según Al Qudra, que agregó que muchos de los heridos se encuentran en estado crítico.
El ejército israelí, por su parte, reconoció que sus tropas dispararon contra los palestinos, pero alegó que lo hicieron en «defensa propia» y que solo fueron «disparos limitados». Un alto mando militar, que pidió el anonimato, dijo que los soldados se sintieron «amenazados» por la muchedumbre que rodeó y saqueó los camiones de ayuda. El militar también afirmó que hubo personas que murieron pisoteadas o atropelladas por los camiones en medio del caos.
La tragedia se produjo en medio de una guerra que ya lleva casi cinco meses entre Israel y Hamas, y que ha causado más de 30.000 muertos y 70.000 heridos en Gaza, según el Ministerio de Salud local. La mayoría de las víctimas son civiles, que sufren los bombardeos aéreos y terrestres de Israel, así como el bloqueo que impide el ingreso de suministros básicos al territorio palestino.
Los esfuerzos internacionales para lograr un alto el fuego entre las partes no han dado frutos hasta el momento, y se teme que la violencia se intensifique con el inicio del mes sagrado del Ramadán, que comienza la próxima semana. El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, condenó el ataque israelí y pidió el fin inmediato de las hostilidades. «Esta terrible violencia y sufrimiento deben cesar. Alto el fuego», escribió en la red social X.

+ There are no comments
Add yours