
Toluca, Estado de México, 18 de junio de 2025. — Luego de una serie de accidentes de transporte público en la capital mexiquense, el Ayuntamiento de Toluca anunció que endurecerá las medidas de vigilancia y regulación sobre las unidades del servicio urbano. El presidente municipal, Ricardo Moreno Bastida, afirmó que la administración local hará valer sus atribuciones legales frente a los concesionarios para garantizar la seguridad de los ciudadanos.
Seguridad vial, una exigencia urgente
“Toluca no puede seguir así”, declaró Moreno durante la conferencia La Toluqueña. En su intervención, subrayó que la ciudad “merece un transporte público digno”, pero sobre todo, “certeza y seguridad” para los usuarios. Agregó que la ley no se negocia y tampoco la integridad de los toluqueños, por lo que se reforzarán las acciones municipales para frenar las malas prácticas dentro del sector.
El edil insistió en que la problemática actual va más allá del servicio deficiente. “No se trata sólo de llegar tarde”, expresó, “se trata de llegar con vida”.
Petición al Estado y llamado a los concesionarios
Frente al repunte de accidentes, Moreno informó que ya fue enviado un oficio a la Secretaría de Movilidad del Estado de México. En este documento, se solicitó reforzar la inspección vehicular obligatoria y verificar que las pólizas de seguro estén vigentes. A los concesionarios, por su parte, se les exigió que garanticen la capacitación de sus choferes, condición indispensable para ofrecer un servicio de calidad.
“Existen unidades manejadas por personas que no cuentan con licencia o, incluso, menores de edad al volante. Esto es ilegal, riesgoso y atenta contra la vida de todos”, puntualizó el alcalde.
Tolerancia cero a conductas peligrosas
Desde el gobierno municipal, se informó que la Dirección de Sustentabilidad Vial continuará solicitando la documentación de los operadores, en especial la licencia de conducir vigente. Según reportes del Ayuntamiento, numerosos operadores incumplen este requisito, lo que representa una amenaza para peatones y pasajeros.
Además, se anunciaron medidas para erradicar comportamientos recurrentes en las calles de Toluca, como:
Rebase por el carril contrario, maniobra prohibida por su alto riesgo. Presencia de acompañantes no autorizados en la cabina del conductor. Viajes nocturnos sin iluminación interna en la unidad. Ascenso y descenso fuera de zonas permitidas.
El mensaje fue claro: “Se acabaron las dobles filas, las carreritas y las conductas inapropiadas”, sentenció el presidente municipal.
Un problema de años que exige soluciones inmediatas
El desorden en el transporte público no es nuevo en Toluca, pero la creciente cantidad de incidentes ha colocado el tema en el centro del debate público. Organizaciones civiles, usuarios y expertos en movilidad han exigido una actuación decidida de las autoridades para frenar la impunidad de algunos concesionarios.
Con estas nuevas medidas, el Ayuntamiento pretende marcar un punto de inflexión. Sin embargo, el reto está en ejecutar y sostener estas acciones más allá del discurso. La ciudadanía —cansada de accidentes, impunidad y desinterés— exige resultados tangibles.
¿Qué sigue?
Aunque el Ayuntamiento ha tomado una postura firme, la coordinación con el Gobierno del Estado será clave para lograr un cambio estructural. La vigilancia municipal, por sí sola, no basta para resolver un problema que también implica corrupción, falta de supervisión y vacíos legales.
La crisis del transporte público en Toluca sigue sin fecha de caducidad. Lo que está en juego no es sólo la movilidad, sino la vida de miles de personas que día con día dependen de estas unidades para llegar a sus destinos.

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