
- La organización Todos Somos Ecomunidad impulsa jornadas de acopio con un esquema de trueque que transforma cartón, aserrín, cascarón de huevo, residuos de café y aceite de cocina en productos útiles. El proyecto ya alcanzó a cerca de 6 mil niños en casi 20 escuelas de Metepec durante este año.
Toluca, Estado de México, 2 de septiembre de 2026. Cartón, aserrín, cascarón de huevo, residuos de café y aceite de cocina son materiales que suelen terminar en la basura o en el drenaje. En el Valle de Toluca, una organización civil busca darles un segundo uso mediante un esquema de acopio, transformación y trueque.
Lucero Salazar Suárez, presidenta de Todos Somos Ecomunidad, explicó que las jornadas comenzaron en diciembre y tienen como eje el intercambio de residuos por productos elaborados a partir de materiales recuperados.
La dinámica es sencilla: las personas llevan determinados residuos y reciben a cambio productos o materiales para iniciar pequeños cultivos en casa. El objetivo, además del aprovechamiento, es generar una explicación directa sobre la separación y valorización de los desechos.
Macetas hechas con cuatro residuos
Uno de los proyectos consiste en elaborar macetas compostables a partir de una mezcla de cartón, aserrín, cascarón de huevo y residuos de café.
Los materiales se procesan y se integran con engrudo hasta obtener una mezcla que permite formar las macetas. Después se dejan a la intemperie para su secado, proceso que puede tomar entre dos y tres días, según las condiciones de sol.
La maceta funciona como recipiente temporal para una plántula de hortaliza. La organización entrega las plantas con la intención de que puedan crecer en espacios reducidos, incluso dentro de una cubeta reciclada.
Después de alrededor de dos meses, la maceta puede colocarse directamente dentro de un recipiente de mayor tamaño, sin necesidad de retirar el material compostable. De esta forma, el recipiente se incorpora al suelo y aporta materia orgánica mientras la planta continúa su desarrollo.
El proyecto también busca que los participantes comprendan el origen de algunos residuos cotidianos. Salazar Suárez explicó que el cartón de los rollos de papel higiénico proviene de árboles y puede regresar al suelo en forma de nutrientes.
Los rollos de cartón también pueden aprovecharse
La organización plantea que no es indispensable elaborar una maceta para aprovechar este material.
Los tubos de cartón pueden cortarse en pequeños pedazos, remojarse y después incorporarse a áreas verdes, jardines o camellones, siempre bajo condiciones adecuadas, como una forma de aportar materia orgánica al suelo.
La propuesta parte de una idea básica: un residuo que ya cumplió su función original puede convertirse en materia prima para otro proceso, en lugar de terminar como basura.
El proyecto ya llegó a 6 mil niños

El trabajo con escuelas representa una de las principales vertientes del programa.
De acuerdo con la organización, durante este año ha atendido a cerca de 6 mil niños en casi 20 escuelas del municipio de Metepec, mediante talleres relacionados con residuos, elaboración de macetas y cultivo de hortalizas.
El programa cuenta con un convenio con la autoridad educativa que ha permitido ampliar la presencia de estos talleres en planteles escolares.
Además de enseñar a fabricar una maceta, las actividades buscan que los menores identifiquen el proceso que existe detrás de algunos alimentos y conozcan alternativas para producir plantas en espacios pequeños.
La intención es que el aprendizaje trascienda el aula y llegue a los hogares mediante la posibilidad de mantener una planta o pequeño cultivo.
Aceite de cocina convertido en jabón
Otro de los materiales que la organización recibe es aceite de cocina usado.
El procedimiento parte del aceite utilizado para freír alimentos, como papas o milanesas. Para su aprovechamiento, el material debe entregarse colado y sin residuos de comida.
Posteriormente se somete a un proceso de saponificación, con el que se obtiene jabón.
La organización sostiene que el producto es natural y biodegradable, sin colorantes. El propósito ambiental es evitar que el aceite usado termine en el drenaje y contribuya a la contaminación de cuerpos de agua.
El esquema de intercambio establece que por cada litro de aceite recibido se entregan 200 gramos de jabón.
Un producto que todavía enfrenta desconfianza
La elaboración del jabón ha tenido un desarrollo más lento que el programa de macetas, debido, según Salazar Suárez, a que algunas personas todavía desconfían de la efectividad de un producto fabricado a partir de aceite de cocina usado.
La organización señala que el procedimiento de saponificación también se utiliza en productos comerciales y busca demostrar que un residuo doméstico puede convertirse en un nuevo artículo de uso cotidiano.
En Toluca, el proyecto cuenta con la participación del restaurante Hidalgo, mientras que en Metepec existen otros dos puntos relacionados con esta dinámica de aprovechamiento.
El trueque como alternativa para una organización civil
Las jornadas de acopio se realizan de manera periódica y están dirigidas tanto a escuelas como a la población en general.
De acuerdo con la organización, las actividades de intercambio para la ciudadanía se realizan los últimos miércoles de cada mes.
El modelo pretende reducir la generación de residuos, pero también mantener una relación directa con la población mediante un esquema de intercambio que permita financiar y sostener las actividades de una asociación civil sin fines de lucro.
En lugar de limitarse a recibir materiales, Todos Somos Ecocomunidad plantea que las personas conozcan qué ocurre con sus residuos después del acopio y reciban un producto derivado de ese proceso.
La apuesta: cambiar la relación con los residuos
El proyecto plantea una ruta que comienza en la vivienda: separar materiales, evitar que el aceite llegue al drenaje y reconocer que ciertos residuos todavía conservan valor.
La propuesta combina educación ambiental, aprovechamiento de residuos, producción de composta, elaboración de macetas y transformación de aceite usado en jabón.
Con cerca de 6 mil menores atendidos y casi 20 escuelas incorporadas durante este año, la organización busca llevar esa lógica a más hogares: que los residuos dejen de verse únicamente como basura y se conviertan en materia prima para nuevos productos.
Para quienes desean participar, la organización mantiene el contacto mediante sus redes sociales bajo el nombre Todos Somos Ecocomunidad, donde informa sobre las jornadas de acopio y las dinámicas de trueque.

+ There are no comments
Add yours