Nuevo Pleno del Tribunal Superior de Justicia del Estado de México marca un parteaguas en la vida judicial

Toluca, Estado de México.— 5 de septiembre de 2025. El Palacio de Justicia lució solemne. Entre muros de mármol y el eco de pasos ceremoniales, se instaló oficialmente el Pleno del Tribunal Superior de Justicia del Estado de México (TSJEM), un acto que más allá de lo protocolario busca convertirse en símbolo de una transformación profunda en la vida judicial de la entidad.

Un inicio con sello histórico

La ceremonia fue encabezada por la gobernadora Delfina Gómez Álvarez y el magistrado presidente Héctor Macedo García, quien tomó protesta como nuevo titular del Poder Judicial. Frente a magistrados, jueces y representantes de los tres poderes, Macedo trazó la ruta de lo que llamó una “justicia cercana, independiente y responsable”.

“La justicia no puede seguir siendo un privilegio distante. Con el respaldo ciudadano, construiremos un modelo más accesible y eficiente”, aseguró el magistrado presidente.

El acto incluyó un momento inédito: la imposición de togas a magistradas, magistrados, juezas y jueces electos por voto popular, gesto que fue recibido como un compromiso tangible hacia la transparencia y el acercamiento con la ciudadanía.

Voces de transformación

La magistrada Abigail Ocampo Álvarez planteó la necesidad de redefinir la relación entre jueces y ciudadanos. En tanto, José Antonio Rojo Jiménez destacó que cada resolución debe estar guiada por ética y empatía.

Desde otra trinchera, Marisela Reyes Hernández, presidenta del Tribunal de Disciplina Judicial, recordó el legado de quienes construyeron el sistema anterior y llamó a consolidar la nueva etapa bajo principios de justicia social.

Un Pleno con rostro ciudadano

El nuevo Pleno quedó conformado por 91 integrantes: 30 magistradas y magistrados, 55 juezas y jueces de primera instancia y 5 miembros del Tribunal de Disciplina Judicial, órgano que sustituye al extinto Consejo de la Judicatura.

Todos ellos llegaron por elección popular, lo que convierte al Estado de México en pionero de un modelo judicial con origen ciudadano.

En un momento cargado de simbolismo, tres representantes de la judicatura —Nancy Rojas Hernández, Raúl León Domínguez y Karla Ivonne Díaz Iniesta— recibieron la toga como emblema de pluralidad y compromiso social.

Más que un acto, un parteaguas

Con este arranque, el Estado de México inaugura una etapa donde la confianza en las instituciones judiciales busca renovarse. La apuesta es clara: que la justicia deje de ser percibida como lejana y se convierta en cercana, accesible y con rostro humano.

La jornada concluyó entre aplausos discretos y un aire de expectativa. Mientras las togas caían sobre los hombros de los nuevos jueces y magistrados, el eco de la promesa de Macedo resonaba como un recordatorio: la justicia mexiquense entra a un tiempo de transformación y escrutinio ciudadano.

+ There are no comments

Add yours

Deja un comentario